Desafiarse a una misma
se come diariamente
ENTREGA IV
Hoy te comparto ésta canción que se cruzó en mi camino escribiendo esta entrega: The Art of letting go de Fia. Y acá el link a la letra traducida.
Hola queridos lectores, muchas cosas han sucedido en éstas semanas que han provocado que mis planificaciones se fueran de esquema.
Llegué hace dos semanas a La Plata luego de tres años sin visitarla. Ésta ciudad es mi ciudad de estudiante, de desarrollo profesional, la ciudad testigo de mi conversión a adulta y haber retornado viene siendo un proceso movilizante y hermoso.
Estar acá me permitió reencontrarme con el foco que necesitaba para avanzar en mis proyectos actuales y afianzarme en el estadio profesional en el que me encuentro. Hace unos meses me metí en un proceso de mentoría bastante más intensa de lo que esperaba, con el objetivo de volver a fundar mi negocio online, siendo el aporte de valor profundo el eje principal.
Hace una semana finalicé mi programa que se llama ¨Nutrición Humana Global - un estilo de vida que te devuelve la libertad con tu alimentación y tu energía-¨ y estoy FLASHANDO. La propuesta es desafiante y la venta también. Pero estoy segura que así cómo siempre hubo excelentes transformaciones y adherencia en mis espacios de consultas, cuando logre exponer el valor que representa este programa… ni el tiempo, ni el esfuerzo, ni ninguna inversión de recursos que implica será una problemática.
No sé si viajar en el medio de este proceso fue la mejor decisión, pero era lo que sentía y ya voy viendo que no sólo dio frutos, sino que dará muchos más!
A veces desafiarse a una misma y trabajar con las consecuencias que eso traiga es la mejor forma de avanzar
Además y no dato menor, tantos meses en modo computadora han hecho que mis contracturas se vuelvan bloques y por lo tanto anduve bastante mal debo decir, así que en el medio andamos de visita a quiropráctico y haciendo muchos ejercicios de movilidad y elongación.
Y así fue que se pasaron las semanas, se acercaron fechas importantes y no logré el foco y la atención que requería para cumplir con ellas, y es esa la razón por la cuál te estoy escribiendo un día después y con una propuesta diferente.
Repasar
Ayer estaba viendo nuevamente la charla que hay en Netflix de Brené Brown, porque es un empujoncito cuando me siento un poco desorientada, y pude rescatar varias cosas, entre ellas, lo siguiente:
¨Choose to show up when you can’t control the outcomes¨
¨Elegí presentarte incluso cuando no puedas controlar los resultados¨
Así que acá estoy, apareciendo, no sólo para mí al escuchar lo que mi corazoncito me dice al traerme a mi ciudad y al escribir ésta entrega incluso fuera de términos, sino también para ustedes, con quienes tengo un compromiso y con quienes quiero construir comunidad.
Hace unos meses empecé a procesar la información de tanto viaje y la idea de hacer comunidad, crear lazos, conexiones profundas se encuentra dándome vueltas nuevamente. Siempre fue parte de mí, pero hoy lo siento más latente.
Si vivimos en una epidemia de soledad, está en nuestras manos la responsabilidad de cambiar esa realidad.
Volver a La Plata fue tan hermoso, pero no deja de tener su lado más amargo porque me encontré con muchos ¨no¨, ¨peros¨ y ¨estoy ocupado¨ o ¨no tengo ganas¨… muchas personas me sorprendieron y se hicieron presentes para compartir, pero muchas otras me dejaron pensando en lo siguiente:
Expresamos sentir soledad, pero ya no sabemos mirarnos a los ojos y sentarnos en un silencio cómodo a mirar la pared o una planta y existir en compañía, no sabemos alojar a un otro en nuestra intimidad y darle un lugar en nuestras rutinas.
Y yo se que llegarán los mensajes de: ay no! Ya te fuiste?
“Las personas que no tienen suficientes relaciones sociales estables corren un mayor riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares, ansiedad, demencia, depresión y suicidio” - OMS.
Si me preguntaran hoy como experta en mi área
¿qué se necesita para mejorar la nutrición, para tener una buena alimentación?
respondería que la prioridad no son los alimentos sino la calidad del estado de conexión en el que nos encontramos cuando los consumimos. En el encontrar un sentido a su consumo, un por qué y un para qué: almuerzo porque me tengo que ir a una clase que me gusta, porque tengo que salir con amigas o porque es el combustible que necesito para ir a entrenar en la actividad que realmente disfruto y no en la que tengo que hacer para tener el cuerpo que me dicen que tengo que tener, como éste plato porque me da placer o me retrotrae a una experiencia de la infancia y me nutre más allá de los alimentos.
Hoy comemos, nos movemos y nos relacionamos como nos dijeron que tenemos que hacer y no como realmente queremos.
Y saben qué? Después de tantos años de estar evadiéndonos… las conexiones profundas son difíciles, pero son muy placenteras! No hay nada que disfrute más que las largas horas de charla con mis amigos mirando a la playa, o incluso a través de una pantalla cuando la distancia nos separa.
Y esto me trae a mi nueva regla:
- Si podríamos estar tomando un mate mientras te cuento cómo estoy, entonces no te lo respondo por mensaje -
¿Cuándo fue la última vez que tuviste una conversación de horas sin mirar el teléfono? Sin que siquiera esté a la vista?
Además de la conversación con tu psico - quiero creer - jaja
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Tanto si lo que digo refleja tu realidad y te moviliza a repensar tus vínculos y tu forma de existir el mundo, como sino lo hace: quiero leerte, quiero entender cómo estás, qué te pasa y que creemos comunidad. Un espacio de diálogo más profundo, pero quiero escuchar ideas, propuestas, feedback, quiero dejar de ser yo creando para un público que está tan saturado que ya no responde, ya no se involucra con contenido de reflexión o por que tal vez no les interpela lo que digo y entonces también quiero saberlo.
Si me venís leyendo hace un tiempo sabrás que por muchos años perdí mi voz, no literal, pero se sintió así y si al día de hoy me seguís acompañando entonces te agradezco mucho, porque los procesos de redescubrimiento a veces no son tan bonitos.
Y por otro lado pienso que tal vez les sirve, y tal vez disfrutan las lecturas, pero de éste lado se siente la soledad de un público que consume en silencio.
Una propuesta
Otra de las cosas que rescaté de rever a Brené fue una idea para un ejercicio, pero primero te cuento rápidamente:
Brené cuenta que su hija más chica un día mientras miraban hacia un lago en un viaje se puso en una posición muy particular: Parada, brazos y piernas extendidas, palmas hacia arriba, la cabeza inclinada hacia el sol y los ojos cerrados… a lo que Brené le pregunta: estás bien? Y ella le hace un gesto dando a entender que no podía hablar en ese momento. Al ratito rompe la posición y le dice ahora sí y prosigue a contarle que cuando está siendo muy muy feliz le gusta tomar una fotografia mental del momento para así atesorarla.
Y como este es un espacio de paralelismo con la nutrición y el mundo emocional/interno lo que quiero proponerte es que hagas el ejercicio de cerrar tus ojos, pensar en un momento feliz en el que la comida estuvo presente o fue vehículo y que le hagas una fotografía mental.
Esa fotografía la vas a atesorar y guardar cerca de vos y va a ser la que te va a ayudar a combatir los pensamientos restrictivos, satanizantes y negativos en relación a la comida, a los alimentos y al comer.
Además, me encantaría que tomes esos momentos y los escribas, usa un post it y dejalo en la heladera o cerca de tu campo de visión, para entrenarte en recordar la historia.
Y por último me encantaría y me haría muy feliz que me cuentes cuál era esa comida que estaba presente en ese momento y cuándo fue la última vez que la volviste a comer.
¿Hace mucho? ¿Hace poco? ¿Por qué una o la otra? ¿Las razones están relacionadas a restricción? ¿A angustia? ¿A que no te sale la preparación? ¿A que no sabes hacerla? Y si es así, ¿todavía tenes la chance de aprender a hacerla de las manos que la crearon? Aprovechala. Salí a generar conexiones profundas haciendo que la comida sea el vehículo, la excusa, el acompañamiento y una fuente de placer hermosa.
Podes contestar este mail o sumarte a mi Substack en el que podemos compartir a través del foro dejando comentarios y recrear los viejos tiempos, con más presencia y menos scrolleo.
Y si estás buscando empezar un proceso de transformación profundo para dejar de sufrir tu alimentación, liberarte y recuperar tu energía te espero en mi WhatsApp así charlamos 🩷
Adelante, incluso cuando frenamos.
Con mucho amor,
Cibe.
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La bitácora de los primeros bocados:
Les comparto el poema de mi tía, que se durmió hace muchos años, pero este escrito me sigue acompañando aún hoy:
"Me duermo
en las orillas de una noche.
Me crecen alas
cerca del horizonte
Junto a la magia
el universo nuevo.
Conspiraban nuestros bordes.
A veces sobran, dispersadas
las estrellas en el océano¨
Marta Guerrero


